Después de las fiestas navideñas toca volver a la rutina laboral y la mayoría de nosotros lo hacemos con mucha pereza, sueño y medio cabizbajos. Por eso me ha gustado tanto la última campaña que Coca-Cola protagonizó a finales del pasado año en la ciudad belga de Amberes.

La conocida marca de refrescos se encargó de propagar el “virus” de la risa por todo un vagón de metro llego de caras largas y serias. El portador del “virus” era un hombre que parecía estar viendo un vídeo en su tablet y de repente se echa a reír sin poder parar, lo que hace que los demás viajeros acaben contagiándose.

Happiness starts with a smile, es el eslógan de esta campaña y así es como debemos empezar este nuevo año, con una gran sonrisa. ¡Feliz 2016!

Vía: Marketing Directo

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